¿Qué automóvil es más sostenible? CITENI y CITEEC aportan respuestas en un nuevo estudio científico
¿Qué automóvil es más sostenible? CITENI y CITEEC aportan respuestas en un nuevo estudio científico
A Coruña, 23 de abril de 2026. – Un equipo de investigación vinculado al Centro de Investigación en Tecnologías Navales e Industriales (CITENI) y al Centro de Innovación Tecnológica en Edificación e Ingeniería Civil (CITEEC) de la Universidade da Coruña (UDC) publicó un nuevo estudio que propone un modelo innovador para evaluar la sostenibilidad global de los vehículos automóviles con distintos sistemas de propulsión.
El trabajo, titulado “New probabilistic multi-criteria model fuere assessing the integral sustainability of private cars with different propulsion systems” (en gallego, “Novo modelo probabilístico multicriterio para evaluar la sostenibilidad integral de automóviles privados con diferentes sistemas de propulsión”), está firmado por Juan José Cartelle (CITENI), Jesús Cardenal (Campus Industrial), M.ª Pilar de la Cruz (Campus Industrial) y Alfredo del Caño (CITEEC) y fue publicado en el Journal of Cleaner Production, revista científica editada por Elsevier y una de las publicaciones de mayor impacto internacional (Q1, IF: 10.0) en el ámbito de la sostenibilidad.
Un reto clave en la movilidad actual
El estudio se enmarca en el debate actual sobre que tecnologías de propulsión son realmente más sostenibles, en un contexto en el que la comparación entre opciones como el vehículo eléctrico, el híbrido o el convencional sigue generando controversia. Frente a esta dificultad, el equipo propone una herramienta que permite analizar de forma conjunta los tres grandes pilares de la sostenibilidad de cada tipo de vehículo: el económico, el social y el medioambiental.
El modelo se apoya en la metodología multicriterio de toma de decisiones del modelo integrado de valor para evaluaciones sostenibles (MIVES), ya que permite evaluar e integrar distintos indicadores –como costos, impactos medioambientales o aspectos relacionados con la seguridad, el confort o el propio uso del automóvil– en un único índice global de sostenibilidad. Además, incorpora simulaciones de tipo Montecarlo, una técnica que permite considerar la incertidumbre y la variabilidad en los datos del modelo, generando distintos escenarios reales, como diferentes padrones de conducción, costos de energía o condiciones de utilización del vehículo.
De esta forma, el análisis no ofrece un único resultado cerrado, sino un abanico de posibles desempeños para cada tecnología, el que permite obtener una visión más completa, flexible y realista de su sostenibilidad en distintos contextos.
Aplicación a dos casos de estudio
El modelo fue aplicado la dos casos de estudio. En el primero, el equipo investigador analizó cuatro vehículos comerciales, el que permitió comprobar la utilidad del modelo a la hora de comparar vehículos concretos tanto en su conjunto como nos sus distintos aspectos de sostenibilidad. En el segundo, el análisis se amplía al conjunto de las tecnologías –vehículos híbridos no enchufables (HEV), híbridos enchufables (PHEV), eléctricos (EV) y convencionales– mediante simulaciones probabilísticas. Este enfoque permite observar tendencias generales y evaluar el comportamiento de cada tecnología en distintos escenarios.
Ninguna tecnología destaca de manera absoluta
Una de las principales conclusiones del estudio es que no existe una tecnología claramente dominante en términos de sostenibilidad global.
Los vehículos eléctricos tienden a destacar en la dimensión económica, favorecidos por los menores costos fijos, de mantenimiento, reparación y consumo de energía, mientras que los híbridos enchufables presentan los peores resultados en este ámbito. En cambio, en la dimensión social, que hace referencia a la seguridad, la experiencia de uso del vehículo (autonomía, facilidad de recargo o flexibilidad en los desplazamientos) o mismo aspectos socio-psicológicos como la imagen de marca, los PHEV ocupan la primera posición y los eléctricos quedan en el último lugar, penalizados fundamentalmente por factores como la autonomía o la disponibilidad de puntos de recargo.
En el plano ambiental, que mide el impacto del vehículo sobre el medio, los resultados dependen en gran medida del enfoque y el alcance utilizados, por el que es posible considerar cuatro submodelos distintos. Segundo cuál se aplique, la clasificación puede variar, el que pone de relieve la importancia de considerar todas las etapas del ciclo de vida del vehículo –desde su fabricación hasta su uso y final de vida– y de incorporar un mayor número de indicadores para obtener una evaluación más completa y equilibrada.
Más allá del automóvil
El estudio subraya la necesidad de avanzar hacia metodologías más completas y homogéneas que permitan evaluar de forma rigurosa la sostenibilidad del automóvil. En este sentido, el modelo desarrollado por el equipo del CITENI y el CITEEC se exponen como una herramienta útil tanto para la investigación como para la toma de decisiones en políticas públicas.
Además, su carácter flexible permite incorporar nuevas tecnologías, como el hidrógeno o los combustibles sintéticos, así como nuevos indicadores la medida que se disponga de más información.
Referencia: https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2026.147902
* En la imagen superior, el equipo investigador autor del estudio publicado en Journal of Cleaner Production. De izquierda a derecha: Alfredo del Caño (CITEEC), M.ª Pilar de la Cruz (Campus Industrial), Juan José Cartelle (CITENI) e Jesús Cardenal (Campus Industrial).


