Nature Communications publica un estudio del CITENI que revela como el control del desorden interno de los polímeros semicondutores puede mejorar su comportamiento óptico
Nature Communications publica un estudio del CITENI que revela como el control del desorden interno de los polímeros semicondutores puede mejorar su comportamiento óptico
A Coruña, 30 de abril de 2026. – Lo que durante mucho tiempo fue considerado una limitación en la electrónica orgánica –la presencia de regiones desordenadas en el material semicondutor– puede convertirse en una oportunidad para mejorar el rendimiento de dispositivos como pantallas OLED o células solares orgánicas. Así lo demuestra una investigación desarrollada en el Centro de Investigación en Tecnologías Navales e Industriales (CITENI) de la Universidade da Coruña, a través del Laboratorio de Polímeros Funcionales que dirige el investigador Oportunius Jaime Martín.
El estudio, publicado en Nature Communications bajo el título “Tailoring the glassy phase in polymer semiconductors tunes their optical properties”, confirma esta idea y abre nuevas vías para el diseño de materiales electrónicos a partir del control de su desorden.
Del orden al desorden funcional
Tradicionalmente, los científicos centraron sus esfuerzos en optimizar la parte “ordenada” de estos materiales, es decir, sus zonas cristalinas. Este enfoque se debe a que el orden estructural favorece un transporte de carga más eficiente y un comportamiento óptico más predecible, algo clave en dispositivos como los diodos orgánicos emisores de luz (OLED). Con todo, la realidad es que la estructura de la pantalla de muchos dispositivos electrónicos actuales está formadas en gran medida por regiones desordenadas, conocidas como fases “vítreas” o “amorfas”.
El nuevo trabajo demuestra que estas zonas desordenadas pueden ajustarse de forma controlada y que, al hacerlo, cambian las propiedades ópticas del material. En particular, las condiciones de temperatura durante el proceso de fabricación y la velocidad de resfriado determinan como el material fija su estructura interna y como responde a la luz.
Para llegar a esta conclusión, el equipo investigador estudió como sistema modelo el PFO [poli(9,9-dioctilfluoreno)], un polímero orgánico conductor y electroluminescente ampliamente utilizado en el campo de la electrónica orgánica, especialmente en el desarrollo de diodos orgánicos emisores de luz, debido a su capacidad de emisión en el rango del azul. Observó qué pequeñas variaciones en la temperatura y en el estado previo del material generan estructuras internas distintas. Estas diferencias, aunque invisibles en un primero vistazo, afectan directamente el comportamiento óptico, como a la tonalidad de la luz emitida.
Un cambio de paradigma
Este hallazgo supone un cambio de paradigma: el desorden deja de ser un efecto secundario inevitable para convertirse en una herramienta de diseño. En lugar de modificar la composición química del material, basta con ajustar el proceso de fabricación para obtener mejores prestaciones.
En palabras del investigador Jaime Martín: “el ‘caos’ en ciertos materiales electrónicos no es un problema, sino una oportunidad”. Añade además que “en el mundo de la electrónica orgánica, incluso el ‘desorden’ puede diseñarse con precisión”.
Las implicaciones son amplias. Este enfoque podría permitir el desarrollo de dispositivos electrónicos más eficientes, estables y económicos, desde pantallas más brillantes hasta nuevas generaciones de energía solar flexible.
El Campus Industrial mira a los materiales
Esta investigación fue desarrollada desde el Centro de Investigación en Tecnologías Navales e Industriales (CITENI), en el Campus Industrial de Ferrol, en colaboración con POLYMAT (Universidade del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea); el Centro de Física de Materiales (CFM, CSIC-UPV/EHU); Donostia International Physics Center (DIPC); y el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB, CSIC).
El equipo de investigación que firma el trabajo lo integran Nicolas Ramos (POLYMAT), Jesika Asatryan (CITENI), Valerio Dice Lisio (CFM/DIPC), Mariano Campoy-Quiles (ICMAB-CSIC), Jaime Martín (CITENI) y Daniele Cangialosi (CFM/DIPC).
El estudio pone en valor la investigación que se desarrolla en el CITENI, desde el Campus Industrial de Ferrol, en el ámbito de la ciencia de materiales. A partir de la comprensión de como se forman estos polímeros orgánicos y de como pequeñas variaciones en su procesamiento pueden modificar sus propiedades, se abren nuevas vías para abordar la electrónica orgánica desde la propia fabricación del material, conectando la investigación básica con posibles aplicaciones tecnológicas.
Referencia: https://www.nature.com/articles/s41467-026-70115-w
* En la imagen superior, el investigador Oportunius Jaime Martín


